domingo, 13 de febrero de 2011

Introspección del roedor imaginario



¿Alguien preguntó sobre el juego de la luna?


Esa chica buscó un dolor
para morderme como almohada.
Vive entre mis parietales
jugando a lo que le venga en gana.
Esa chica juega a ser una niña que juega a ser una mujer.
En algún lado del espejo esto pasó dos veces,
como dos golpes secos en una puerta condenada.

Toc, toc.


Esa chica trae en sus manos un amor repleto de aire

un suspiro que sucede en Indonesia.
Algo tan remoto como el sueño de otro.

En esa chica piensa mi corazón puerco

devorando su ternura.

Por ella ulula mi criatura de lluvia

con el espejismo sediento
con el arcabuz sin pólvora del abuelo
y el manual de cómo olvidar a una mujer.

Jugando casi sin querer, hizo un gesto tan de otro mundo…


Entonces esa chica se pareció a la luna

y por alguna razón solo pude llenarme de preguntas.
¿Para qué es el juego de la luna?
¿Para que le aúlle mi sangre a su lejanía?
¿Para domesticar al animal que escribe?
¿Para conmover una jauría en las sombras
de algún corazón de ónix
y hacer de mi pulso
un aullido a otra piedra en el cielo de la noche?


Introspección del roedor imaginario


Yo mirándome desde fuera de mí,
mirándonos así permanecimos.
Pobre diablo mirándome
con los ojos más ciegos que vi
yo mirándote...

Fumas arlequín
con el mismo cigarrillo
que encendiste ayer con la colilla de otro
que encenderé mañana
yo mirándote…

Hay una aurora tendida en el rellano de fuego
donde cocinamos un beso una vez
que hoy me resulta incomible
con vos mirándome.

Hay un lecho oceánico, nocturno de desolación
donde buscar un continente sumergido;
donde con suerte descubriremos mirándonos
el corazón de un ratoncito
tic tac
en su trampera a la deriva.




je

Lo que no importa es inmortal.
A lo inmortal no puede importarle nada;
la eternidad no puede alterar mi percepción
de las cosas que no importan.

Si no me importara morir,
la muerte sería un diminuto petardo chino.
Si no me importara vivir,
mi vida no excedería los límites de éste poema.
Si el amor no importara
despertaríamos de un sueño,
un sueño que no importa.

Lo que digo, irrelevante bufón de aire
ya no está,
la risa ¿dónde está la absolución?
histriónica ventisca ¿dónde estás?
Arlequín retórico
si no te importara dónde, se acabaría el poema,
digo el poema que…



Prisma


Un ritmo emplumecido
se rebela en tus brazos,
un canto de arterias violentas
pájaro prófugo de tus venas,
rojizo con músculos metálicos
atraviesa la sala y rompe un vidrio.
El vidrio ensangrentado
que oculta un paisaje.

El gran silbido


El absoluto,
cubro con la punta de mi dedo,
ese todo en el ínterin de dos nadas,
que suspenden mi universo, ergo soy yo quién…

…silbo, al absoluto y suero,
al crisoberilo del tiempo,
al criselefantino silencio de la eternidad
como evidencia existencial…

…el gran silbido
que a todo se extiende, eco,
llamado ecuménico de mi especie,
¡Universo, gran carpa del absurdo!


EL LADO

Parece que no hay tiempo de explicarlo. Malogrado animal del sueño resoplando ahora bajo la cama. Oscuro, inacabado ahí abajo camuflado entre harapos, como si de veras tuviera miedo. Él, que hace un rato nomás me arrebató un brazo con su zarpa. Él, amorfo gato-perro hecho de sombra y telaraña onírica. Criatura expulsada del psicoanálisis, ahora está echado entre las medias sucias temblando, como un trapo deshilachado que tal vez use para fregar la casa, limpiar la chimenea y hasta prenderlo fuego antes de que llegue la noche; el pobre al fin despierte; y pase yo al sueño nuevamente. Para ser vengado.



2 comentarios:

  1. "Criatura expulsada del psicoanálisis, ahora está echado entre las medias sucias temblando, como un trapo deshilachado"...
    Un abrazo.
    Me gusta mucho lo que estoy leyendo.
    Llegué por tu publicación en Fach.
    Hola.

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  2. Y recién veo tu definición de seguidores, bratito.
    Muy bolche joroschó hermanito.

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